Cuando tenemos un dormitorio pequeño, o un espacio desaprovechado con el que no sabemos que hacer, una de las mejores soluciones es poner un armario empotrado, con el que ganaremos mucho espacio de almacenaje.
Aunque es cierto que hay ciertas alternativas como roperos prefabricados o comprar un armario independiente, siempre corremos el riesgo que quede algún espacio o que el tamaño no sea el adecuado.
¿Te gustaría saber cómo hacer un armario empotrado para tu dormitorio? ¡Te lo explicaremos a lo largo de este artículo!
¿Qué es un armario empotrado?
Es un tipo de armario que se construye, o instala, dentro de un hueco prexistente en la pared, aprovechando el espacio desde el suelo hasta el techo. Es decir, el armario cubre de pared a pared.
A diferencia de un armario independiente, que son muebles que se colocan sobre el suelo y se pueden mover, estos quedan integrados en la estructura de la pared, pareciendo que siempre han formado parte de la pared.
Sus características principales son:
- Quedan integrados a la pared, solo siendo visibles las puertas. El resto de la estructura está unida a las paredes, el suelo y el techo.
- Generalmente, se fabrican a medida, para que se adaptan a las dimensiones y características del hueco.
- Aprovechan al máximo el espacio al ocupar un hueco independiente, evitando que queden huecos muertos como laterales.
- Contribuyen a conseguir una estética más limpia y ordenada en la habitación, dando la sensación de continuidad visual.
- Cuando decidimos montarlo, el interior se puede personalizar según nuestras necesidades.
¿Cuáles son las ventajas de un armario empotrado?
Lo cierto es que son muchas las ventajas de tener un armario empotrado en el dormitorio, como:

Aprovechar todo el espacio
Los armarios empotrados se construyen a medida, según las dimensiones disponibles, lo que nos permite utilizar al máximo cada rincón disponible. De este modo, tendrás un armario que cubra por completo ese hueco.
Limpieza sencilla
Dado que no hay que mover ningún mueble y el armario está fijo a la pared, es más fácil de limpiar, especialmente el interior.
Distribución a tu gusto
Una de sus grandes ventajas es que el interior lo puedes personalizar a tu gusto; colocar cajoneras, forrarlo del material que quieras, colocar baldas o una barra…
Orden en la habitación
Como en un mueble que queda empotrado en la pared, ayuda a tener una sensación de orden en la habitación, ya que forma parte de esta.
De hecho, existen muchos tipos de puertas de armarios que permiten disimular el mueble, pareciendo que esté fusionado con la pared.
Más duraderos
Los armarios empotrados son más duraderos que los convencionales, ya que lo único que queda al descubierto son las puertas. Y si las eliges con madera de buena calidad, ¡te durarán muchísimos años!
Puedes repintarlo a tu gusto
Si con el tiempo te cansas del color que elegiste en su momento, siempre puedes volver a pintar el armario empotrado del color que más te guste.
¿Cuáles son los pasos que se siguen para hacer un armario empotrado?
A continuación, veamos que pasos hay que seguir cuando se quiere hacer un armario empotrado:

Tomando medidas del espacio disponible
El primer paso es tomar medidas del espacio disponible. Es muy importante medirlo correctamente, haciendo un esquema de las dimensiones que tendrá.
Piensa que una parte de este espacio lo ocupará el forro interior, así que tendrás que restar un par de centímetros a cada lado o para realizar ajustes.
Forrando las paredes
Con las medidas ya tomadas, es el momento de ponerse manos a la obra: Comprar todos los materiales que vayas a necesitar.
Para el forrado de las paredes tienes dos opciones: Alisar las paredes y forrarlas con papel pintado, por ejemplo, que simule la madera o puedes colocar paneles de madera cortado y rematarlos. Con esta segunda opción, el acabado es mejor.
¿Qué módulos va a tener?
Por supuesto, tendrás que haber decidido que módulos tendrá o, mejor dicho, ¿qué distribución tendrá el interior? ¿Una cajonera que cubra toda la base? ¿Parcialmente? ¿Baldas con compartimentos? ¿Una barra de lado a lado o solo una parte del armario?
La instalación puede ser algo compleja y necesitarás varias herramientas, así que tenlo presenta cuando necesitas la distribución del interior.
Instalación de las puertas del armario empotrado
En un armario empotrado tienes dos opciones:
Puertas abatibles:
Suele ser la opción más común. Son las puertas tradicionales que se abren hacía afuera. Si gozas de mucho espacio en el dormitorio, son la elección correcta.
Puertas correderas
La otra opción son puertas que se deslicen a un lado. Es la opción más práctica en los dormitorios pequeños o cuando no quieres que se note mucho el armario empotrado.
¿Te preguntas cómo instalar las puertas correderas en un armario empotrado? Para esto, son necesarios un kit de herrajes para puertas correderas de armario, además de los rieles… Requiere más trabajo, pero ayudará a que el dormitorio luzca moderno y disimular mejor el armario. ¿Lo mejor de todo? ¡Es qué no requiere obra!
Ultima los detalles
Por último, solo tienes que poner los tiradores y listo, ya tendrás tu armario empotrado montado.
Hay quienes prefieres colocar las puertas con cristales. Es una opción bastante práctica para ahorrarte un espejo sobre el aparador o la cómoda.
¿De qué color pintar un armario empotrado?
Supongamos que con el tiempo te cansas del color que elegiste en su día y quieres pintarlo, ¿qué color podríamos elegir?
- El color blanco es un clásico, y además un tono que nunca falla. Perfecto para habitaciones oscuras pues aporta luminosidad, sensación de amplitud y combina con cualquier estilo. Puedes optar desde el blanco roto, al hueso o un blanco con toques grises.
- El gris tiene las mismas características que el blanco, además de aportar sofisticación sin oscurecer el espacio y combina muy bien con una amplia gama de colores y materiales.
- Los tonos beiges o tonos neutros cálidos vienen muy bien para aportar calidez y confort al ambiente.
- La madera natural también es una buena opción, especialmente en sus tonos más claros simulando el roble o el nogal.
- Los tonos pastel son perfectos para dormitorios grandes, como el azul cielo el verde menta o el amarillo pálido para añadir un toque de color suave.
- La otra opción son los colores tierra suaves como el terracota o el azul grisáceo, aportando un toque de naturaleza a la habitación.
Un trabajo para un profesional
Hacer y montar un armario empotrado no es una tarea fácil, ya que todo debe estar medido al milímetro, además de que cada pieza debe estar bien instalada y ubicada para conseguir armonía dentro del espacio.
Si no tienes mucha experiencia en el mundo del bricolaje, lo mejor es que lo dejes en manos de un profesional. Este te fabricará un armario empotrado tal y como tú quieres, con el tipo de puertas que deseas y del tamaño adecuado para que encaje a la perfección con el espacio que tienes disponible.
Además, te podrá dar algunos consejos para aprovechar al máximo esos pequeños huecos, sobre la distribución, el color o los materiales a utilizar para el revestimiento.