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Tipos de Puertas para Armarios: ¿Cuál elegir?

¿Estás montando un armario nuevo o pensando en renovar el que ya tienes? Las puertas de armario no solo cumplen una función práctica, también juegan un papel clave en la estética, el aprovechamiento del espacio y el estilo de cualquier habitación. A menudo pasan desapercibidas, pero son el primer detalle que se ve y, en muchos casos, definen el carácter del mueble.

Existen múltiples opciones que puedes adaptar a tus gustos, necesidades y al tipo de espacio: desde puertas abatibles clásicas, hasta correderas para ganar metros en estancias pequeñas o plegables para soluciones más flexibles. Ya sea que busques algo funcional para una buhardilla, un armario bajo escalera o simplemente quieras modernizar tu dormitorio, elegir bien el tipo de puerta marcará la diferencia.

En este post te contamos los principales tipos de puertas para armarios, sus ventajas y en qué casos conviene cada una. ¡Encuentra la opción perfecta para tu hogar!

¿Qué tener en cuenta al elegir las puertas de los armarios?

Aunque a simple vista pueda parecer una elección menor, elegir las puertas del armario es una decisión clave tanto a nivel funcional como estético. Lo primero que debemos considerar es que los frentes del armario estén en sintonía con el estilo y la decoración del espacio. El material, el acabado y el color de las puertas deben integrarse con el resto del mobiliario para mantener una imagen coherente, equilibrada y agradable.

También es fundamental tener en cuenta el uso que se le va a dar al armario. No se requieren las mismas características para un armario de dormitorio principal que para uno infantil, juvenil o de pasillo. Además, el tamaño y la distribución de la habitación juegan un papel decisivo: en espacios amplios, las puertas abatibles pueden ser una excelente opción, mientras que en habitaciones pequeñas o con muebles cercanos, las puertas correderas o plegables resultan mucho más prácticas y eficientes.

Elegir bien el tipo de puerta no solo mejora la funcionalidad, sino que también transforma la estética de toda la estancia.

¿Cuáles son los tipos de puertas de armarios más usados?

Las puertas correderas son una solución cada vez más popular gracias a su equilibrio entre estética, funcionalidad y optimización del espacio. Al deslizarse suavemente sobre rieles, este tipo de puertas no invade el espacio frontal del armario, lo que las convierte en una opción ideal para estancias estrechas o con poca profundidad.

Son especialmente útiles en zonas como pasillos, entradas o habitaciones pequeñas, donde cada centímetro cuenta. Puedes integrarlas fácilmente en vestidores abiertos, armarios empotrados, despensas o incluso cuartos auxiliares como el trastero o la lavandería. Su sistema de apertura silencioso también las hace perfectas para ambientes de descanso, como dormitorios.

Además, su diseño minimalista y elegante se adapta muy bien tanto a estilos modernos como contemporáneos. En espacios grandes, las puertas correderas permiten cubrir grandes aberturas utilizando varios paneles, lo que resulta muy práctico en vestidores de pared completa o armarios modulares a medida.

Ventajas destacadas de las puertas correderas:

Tipos de puertas correderas para armarios

Ahora vamos a ver los diferentes tipos de puertas correderas que hay para armarios, según el sistema de apertura:

Los tipos de puertas para armarios empotrados

Puertas correderas internas

La solución ideal para ganar espacio con estilo. Las puertas correderas internas son una opción muy valorada en diseño de interiores por su capacidad para optimizar espacios reducidos sin renunciar a la estética. Su sistema de apertura permite que la hoja se deslice hacia el interior de la pared o sobre ella, eliminando el radio de apertura de las puertas tradicionales. Esto las convierte en una solución perfecta para habitaciones pequeñas, pasillos estrechos, baños, cocinas o zonas de paso.

Además de su funcionalidad, son muy silenciosas y fáciles de manejar, lo que las hace ideales para espacios donde el confort acústico es importante, como dormitorios o despachos. Pueden fabricarse en una gran variedad de materiales y acabados, desde cristal templado hasta madera lacada, permitiendo adaptarse a cualquier estilo decorativo.

Puertas correderas externas

Las puertas correderas externas comparten muchas de las ventajas de las internas, pero se diferencian principalmente por su sistema de instalación. En lugar de empotrarse dentro del tabique, se instalan los herrajes de las puertas correderas del armario con un riel que queda visible, permitiendo desplazar suavemente la puerta. Este sistema evita obras complejas y es perfecto para reformas rápidas o instalaciones en paredes que no permiten encastrar.

Su estilo puede ser minimalista, rústico o industrial, dependiendo del tipo de guía, el acabado de la puerta y los herrajes utilizados. Además de ser funcionales, aportan un toque decorativo muy marcado, convirtiéndose en un elemento protagonista dentro de la estancia.

Puertas abatibles para armarios

Las puertas abatibles, también conocidas como puertas batientes, son el modelo más tradicional y extendido en todo tipo de viviendas. Su sistema de apertura mediante bisagras permite que la hoja se abra hacia el exterior (o interior), en un ángulo de hasta 180°, lo que ofrece un acceso amplio y cómodo al contenido del armario o estancia.

Este tipo de puerta sigue siendo muy utilizado, sobre todo por su simplicidad y fiabilidad, aunque muchas veces se elige por costumbre o desconocimiento de otras opciones más modernas o adaptables al espacio. Sin embargo, las puertas abatibles siguen siendo una excelente opción cuando se dispone de suficiente espacio libre para abrirlas sin restricciones.

Son especialmente adecuadas para habitaciones amplias, vestidores, armarios independientes o espacios donde no hay muebles próximos que puedan bloquear su recorrido.

¿Cuáles son los tipos de puertas para armarios?

Ventajas de las puertas abatibles

Apertura total

Al abrir completamente, permiten una visión y acceso total al interior del armario, sin obstáculos, lo que facilita la organización y el almacenamiento de objetos, ropa o accesorios.

Instalación sencilla y económica

No requieren sistemas de guías ni estructuras especiales. Su instalación es rápida, fácil y, por lo general, más económica que otros modelos como las puertas correderas o plegables.

Mantenimiento bajo y reparación fácil

Al tratarse de un sistema simple de bisagras, es muy fácil ajustar, reparar o reemplazar piezas si fuera necesario, sin grandes complicaciones.

Amplia variedad de diseños y acabados

Las puertas abatibles se fabrican en una gran gama de materiales, colores y estilos, lo que las convierte en una opción muy versátil tanto para decoraciones clásicas como modernas.

Mayor hermeticidad y aislamiento

Por lo general, este tipo de puerta ofrece un mejor cierre, lo que ayuda a proteger el contenido del armario del polvo, la humedad o los cambios de temperatura.

Posibilidad de incluir elementos decorativos

Pueden llevar molduras, tiradores decorativos, cristales, espejos o ser completamente lisas, lo que permite personalizarlas fácilmente según el estilo de la habitación.

Puertas plegables

Las puertas plegables son una excelente alternativa cuando se busca un equilibrio entre acceso completo al armario y optimización del espacio. Su sistema de apertura permite que las hojas se plieguen sobre sí mismas, recogidas a un lado o ambos, ocupando mucho menos espacio que una puerta abatible y ofreciendo mayor apertura que una corredera.

Este tipo de puerta es ideal para habitaciones medianas o estrechas, donde el espacio frontal no permite una puerta batiente, pero se necesita acceder cómodamente al interior del armario. También resultan muy funcionales en vestidores, buhardillas o rincones con formas irregulares, ya que se pueden fabricar a medida y adaptarse perfectamente a la geometría del lugar.

Si eliges un diseño en blanco brillante o acabado lacado, lograrás además un efecto visual de amplitud y luminosidad, muy en línea con estilos decorativos como el escandinavo o minimalista. Este tipo de puerta también puede combinarse con otros elementos prácticos como bancos zapateros o estanterías modulares para maximizar el almacenamiento sin perder estética.

Ventajas de las puertas plegables

¿Qué puertas para armarios empotrados son la mejor opción?

Cada zona de la casa tiene necesidades distintas: circulación, humedad, espacio disponible o estética. Aquí te damos algunas ideas prácticas para sacar el máximo partido a tu armario o vestidor en función del ambiente en el que se encuentre.

Las mejores puertas correderas para armarios

Puertas de armarios en la entrada: funcionalidad sin bloquear el paso

Instalar un vestidor o armario a medida en la entrada de casa es una solución inteligente para mantener el orden desde el primer momento. Puedes usarlo para guardar zapatos, abrigos, paraguas, mochilas o incluso bolsas de la compra.

En este caso, lo más recomendable son las puertas correderas, ya que no invaden el paso ni entorpecen la circulación, algo fundamental en zonas de paso estrechas. Si el espacio es pequeño, apuesta por armarios altos que lleguen hasta el techo para aprovechar al máximo el almacenaje vertical.

Ventajas:

En el cuarto de baño: organización práctica y puertas abatibles

El baño es otra zona ideal para integrar un armario discreto o un pequeño vestidor, sobre todo si necesitas guardar ropa de hogar, productos de limpieza o incluso una lavadora integrada.

Aquí, las puertas batientes o abatibles son especialmente recomendables, ya que permiten una apertura total del armario, facilitando el acceso a todos los estantes y compartimentos. Además, puedes diseñar el interior para incluir un módulo bajo para la lavadora y baldas o armarios superiores, evitando dejar espacio inutilizado.

Ventajas:

En el dormitorio: libertad de diseño y máximo aprovechamiento

El dormitorio ofrece muchas más posibilidades y libertad a la hora de diseñar un vestidor, incluso si se trata de un rincón, una pared abuhardillada o una zona alrededor de la cama. Puedes optar por armarios a medida que ocupen un paño completo de pared o incluso una habitación independiente como vestidor.

Aquí, puedes elegir el sistema de apertura que mejor encaje con tu estilo y distribución. Por ejemplo, las puertas correderas en tonos claros (como el beige o blanco) son ideales para combinar con estanterías o librerías cercanas, creando armonía visual. Si prefieres un diseño abierto y accesible, las puertas batientes también funcionan bien en habitaciones amplias.

Ventajas:

En resumen, la elección depende de tus necesidades de espacio, estilo, funcionalidad y presupuesto. Las puertas corredizas son ideales para espacios pequeños, mientras que las batientes son más comunes y accesibles para armarios grandes

¡Cómo hacer un armario empotrado paso a paso!

Cuando tenemos un dormitorio pequeño, o un espacio desaprovechado con el que no sabemos que hacer, una de las mejores soluciones es poner un armario empotrado, con el que ganaremos mucho espacio de almacenaje.

Aunque es cierto que hay ciertas alternativas como roperos prefabricados o comprar un armario independiente, siempre corremos el riesgo que quede algún espacio o que el tamaño no sea el adecuado.

¿Te gustaría saber cómo hacer un armario empotrado para tu dormitorio? ¡Te lo explicaremos a lo largo de este artículo!

¿Qué es un armario empotrado?

Es un tipo de armario que se construye, o instala, dentro de un hueco prexistente en la pared, aprovechando el espacio desde el suelo hasta el techo. Es decir, el armario cubre de pared a pared.

A diferencia de un armario independiente, que son muebles que se colocan sobre el suelo y se pueden mover, estos quedan integrados en la estructura de la pared, pareciendo que siempre han formado parte de la pared.

Sus características principales son:

¿Cuáles son las ventajas de un armario empotrado?

Lo cierto es que son muchas las ventajas de tener un armario empotrado en el dormitorio, como:

¿De qué colores puedes pintar un armario empotrado?

Aprovechar todo el espacio

Los armarios empotrados se construyen a medida, según las dimensiones disponibles, lo que nos permite utilizar al máximo cada rincón disponible. De este modo, tendrás un armario que cubra por completo ese hueco.

Limpieza sencilla

Dado que no hay que mover ningún mueble y el armario está fijo a la pared, es más fácil de limpiar, especialmente el interior.

Distribución a tu gusto

Una de sus grandes ventajas es que el interior lo puedes personalizar a tu gusto; colocar cajoneras, forrarlo del material que quieras, colocar baldas o una barra…

Orden en la habitación

Como en un mueble que queda empotrado en la pared, ayuda a tener una sensación de orden en la habitación, ya que forma parte de esta.

De hecho, existen muchos tipos de puertas de armarios que permiten disimular el mueble, pareciendo que esté fusionado con la pared.

Más duraderos

Los armarios empotrados son más duraderos que los convencionales, ya que lo único que queda al descubierto son las puertas. Y si las eliges con madera de buena calidad, ¡te durarán muchísimos años!

Puedes repintarlo a tu gusto

Si con el tiempo te cansas del color que elegiste en su momento, siempre puedes volver a pintar el armario empotrado del color que más te guste.

¿Cuáles son los pasos que se siguen para hacer un armario empotrado?

A continuación, veamos que pasos hay que seguir cuando se quiere hacer un armario empotrado:

Las claves para hacer un armario empotrado

Tomando medidas del espacio disponible

El primer paso es tomar medidas del espacio disponible. Es muy importante medirlo correctamente, haciendo un esquema de las dimensiones que tendrá.

Piensa que una parte de este espacio lo ocupará el forro interior, así que tendrás que restar un par de centímetros a cada lado o para realizar ajustes.

Forrando las paredes

Con las medidas ya tomadas, es el momento de ponerse manos a la obra: Comprar todos los materiales que vayas a necesitar.

Para el forrado de las paredes tienes dos opciones: Alisar las paredes y forrarlas con papel pintado, por ejemplo, que simule la madera o puedes colocar paneles de madera cortado y rematarlos. Con esta segunda opción, el acabado es mejor.

¿Qué módulos va a tener?

Por supuesto, tendrás que haber decidido que módulos tendrá o, mejor dicho, ¿qué distribución tendrá el interior? ¿Una cajonera que cubra toda la base? ¿Parcialmente? ¿Baldas con compartimentos? ¿Una barra de lado a lado o solo una parte del armario?

La instalación puede ser algo compleja y necesitarás varias herramientas, así que tenlo presenta cuando necesitas la distribución del interior.

Instalación de las puertas del armario empotrado

En un armario empotrado tienes dos opciones:

Puertas abatibles:

Suele ser la opción más común. Son las puertas tradicionales que se abren hacía afuera. Si gozas de mucho espacio en el dormitorio, son la elección correcta.

Puertas correderas

La otra opción son puertas que se deslicen a un lado. Es la opción más práctica en los dormitorios pequeños o cuando no quieres que se note mucho el armario empotrado.

¿Te preguntas cómo instalar las puertas correderas en un armario empotrado? Para esto, son necesarios un kit de herrajes para puertas correderas de armario, además de los rieles… Requiere más trabajo, pero ayudará a que el dormitorio luzca moderno y disimular mejor el armario. ¿Lo mejor de todo? ¡Es qué no requiere obra!

Ultima los detalles

Por último, solo tienes que poner los tiradores y listo, ya tendrás tu armario empotrado montado.

Hay quienes prefieres colocar las puertas con cristales. Es una opción bastante práctica para ahorrarte un espejo sobre el aparador o la cómoda.

¿De qué color pintar un armario empotrado?

Supongamos que con el tiempo te cansas del color que elegiste en su día y quieres pintarlo, ¿qué color podríamos elegir?

Un trabajo para un profesional

Hacer y montar un armario empotrado no es una tarea fácil, ya que todo debe estar medido al milímetro, además de que cada pieza debe estar bien instalada y ubicada para conseguir armonía dentro del espacio.

Si no tienes mucha experiencia en el mundo del bricolaje, lo mejor es que lo dejes en manos de un profesional. Este te fabricará un armario empotrado tal y como tú quieres, con el tipo de puertas que deseas y del tamaño adecuado para que encaje a la perfección con el espacio que tienes disponible.

Además, te podrá dar algunos consejos para aprovechar al máximo esos pequeños huecos, sobre la distribución, el color o los materiales a utilizar para el revestimiento.

¡Las mejores ideas y tips para decorar un dormitorio de matrimonio pequeño!

Crear un dormitorio de matrimonio que sea acogedor, funcional y, sobre todo, con estilo, en un espacio reducido puede parecer todo un reto. Sin embargo, usando las ideas adecuadas, es posible convertir unos pocos metros cuadrados en vuestro remanso de paz personal.

¿Cuál es la clave? La optimización y aprovechamiento del espacio al máximo, eligiendo los muebles adecuados, el uso estratégico del almacenamiento vertical y la creación de una atmósfera que visualmente amplia y relajante.

A lo largo de este artículo exploraremos una gran variedad de ideas prácticas y creativas para que consigas decorar tu dormitorio de matrimonio pequeño, sin sacrificar en estilo y comodidad.

Eligiendo el color de la habitación: ¡El primer paso!

¿Con qué colores se puede pintar un dormitorio pequeño? En realidad, la decisión es más sencilla de lo que parece.

Las claves para decorar un dormitorio de matrimonio pequeño

Color blanco para ganar visualmente en amplitud

Si tienes un dormitorio de matrimonio mini, tu mejor opción siempre será el color blanco. Este color produce una pequeña ilusión óptica de que el espacio es más amplio, y es perfecto para los espacios reducidos.

¿No te gusta para las paredes? En ese caso, introdúcelo a través del mobiliario, para que no parezca que te roben tanto espacio. O úsalo en el suelo, las ventanas… Es importante que algunos elementos sean en blanco.

Opta por colores neutros

Otra opción es elegir los colores neutros como el gris o colores tipo tierra, como el color arena, el beige o un color muy clarito.

¿La razón? Producen un efecto similar al blanco, pero no tiene tanto impacto visual. Su punto fuerte es que le dará un toque de seriedad al dormitorio, ayudando a que la decoración gane carácter.

Tonos marinos

La otra opción es escoger colores que recuerden al mar, como un azul muy clarito o un verde esmeralda. Son dos colores que vienen muy bien en dormitorios pequeños. Y si optas por muebles blancos o en tono madera, ¡combinan de lujo!

Combinación de colores, ¿es posible?

Seguramente habrás visto que hay mucha gente que combina dos colores al pintar las paredes de su dormitorio.

¿En un cuarto pequeño es posible? Por supuesto, y hay un sencillísimo truco para que quede bien: Pinta la pared del cabecero en un tono más oscuro, y el resto en un tono claro. Por ejemplo, la pared del cabecero en negro y el resto en blanco o gris.

De este modo, toda la atención al entrar en la habitación se centrará en esa pared, y la percepción del espacio será diferente. Recuerda: El tono más oscuro siempre para el cabecero y el resto en un tono más claro.

¿Cómo amueblar un dormitorio de matrimonio pequeño? ¡Este es el truco!

Todos los trucos para decorar un dormitorio de matrimonio pequeño

El mayor desafío al decorar un dormitorio pequeño de matrimonio no está en elegir el color… ¡Sino en los muebles que va a tener!

Lo más importante es que tenga el mobiliario que sea necesario para que estéis cómodos en él, ofreciéndoos el espacio de almacenaje, con una atmósfera que sea relajante para que descanséis bien.

Pero, ¿cómo se consigue?

¿Qué uso le vais a dar al dormitorio?

El primer paso es pensar en el uso que le vais a dar a vuestro dormitorio de matrimonio.

No es lo mismo amueblar un espacio en el que solo vais a dormir, que si lo vas a usar para relajarte viendo la televisión, leer, escuchar música… O incluso si vas a trabajar en él.

¿Qué tipo de armario poner?

Con el armario tienes tres opciones entre las que elegir:

Armario con puertas correderas

La primera opción es optar por un armario con puertas correderas. Como bien sabes, se colocan unos herrajes para las puertas correderas del armario, lo que hace que se desplacen lateralmente.

El punto fuerte de este tipo de armarios es que no ocuparán espacio cuando lo abras, ya que se desplazan, no son abatibles.

Armarios abiertos o sin puertas

Otra opción es optar por un armario que sea abierto o que no tenga puertas. También puedes comprar percheros y colgar la ropa a la vista (si tienes poca es la opción más práctica).

Armario empotrado

La tercera opción es construir un armario empotrado en el dormitorio, en algún espacio que no sepáis que hacer con él. Para que no robe mucho espacio, opta por puertas correderas en lugar de las abatibles.

Mesitas de noche suspendidas

Si le quieres dar un toque moderno a la decoración de tu dormitorio de matrimonio pequeño, ¡te aconsejamos elegir mesitas de noche suspendidas! Estas pueden estar adheridas a un cabecero de madera, o ser una pieza aparte. Con un cajón para que podáis guardar lo que necesitéis.

La cama de matrimonio con canapé

Para conseguir algo de espacio de almacenaje para textiles o almacenar la ropa que no te quepa en el armario, deberíais optar por una cama con canapé.

Si bien podríais adquirir una con cajoneras, si el dormitorio es pequeño podría ser un engorro abrirlos, siendo más práctica la idea del canapé. Así, todo lo que no necesitéis, lo podéis guardar en su interior.

Baldas para ganar espacio de almacenaje

Puedes aprovechar los espacios vacíos de la pared para colocar algunas baldas o estanterías de pared. Así ganarás espacio de almacenaje para libros, objetos decorativos o incluso para poner tus zapatos.

¿Con o sin zapatero?

En realidad, no existe ninguna norma sobre que hay que ubicar el zapatero en el dormitorio. Muchos deciden colocarlo en la entrada, para cambiarse de zapatos nada más llegar a casa, o en el pasillo.

Es una opción que podrías barajar, y así te ahorrarás todas esas cajas apiladas en una esquina.

¿Electrónica? Mejor en las paredes

A mucha gente le gusta ver la televisión o escuchar música en su dormitorio. Pero, cuando el espacio es reducido, ¿dónde puedes poner tu equipo electrónico?

La solución es sencilla: Tanto la televisión como los altavoces deben colgar de la pared. De este modo, apenas le robarán espacio a la habitación.

Aportando estilo con los textiles

Con todo el dormitorio amueblado, ¿cómo pueden ayudarte los textiles a conseguir que luzca mejor?

Los mejores colores para pintar un dormitorio pequeño

Tonos claros en la ropa de cama

La primera opción es optar por una ropa de cama en tonos claros, como el blanco, un color azul o algo con más seriedad como el gris.

Si decidiste pintar las paredes de blanco, puedes aportar carácter a la decoración con una ropa de cama oscura, como por ejemplo una colcha, las fundas de las almohadas…

Cojines con patrones llamativos

Para aportar un poco de color, ¿qué tal elegir unos cojines que aporten colores con patrones únicos? Como por ejemplo florales, con animales o con formas geométricas. ¡Vendrán de lujo para aportar variedad!

Alfombras sencillas

A nadie le gusta pisar el suelo frío en invierno, así que, añade algunas alfombras, lisas o estampadas. Si quieres un toque moderno, puedes optar por unas esterillas o que sean alfombras de mimbre.

Un material muy bueno para este accesorio siempre es el vinilo. Son muy fáciles de limpiar y mantener. ¡Y se pueden usar todo el año!

Ultimando detalles con la iluminación

Vamos a terminar hablando de la iluminación. Siempre es importante que, durante el día entre la mayor cantidad de luz natural posible, así que, no pongas cortinas en las ventanas.

Si quieres controlar la entrada de la luz, hazlo con las persianas o con un estor enrollable. Así no te ocuparán espacio en las paredes y no resultará molesto verlo visualmente.

Ahora hablemos de la iluminación artificial. ¿Nuestro consejo? Para el techo opta por luces LED con plafones muy simplones. Y para las paredes del cabecero, unos apliques, lo que dejará libre la superficie de las mesitas de noche.

¿Cómo separar espacios en un loft? ¡Los mejores tips!

Un loft ofrece una sensación de libertad y amplitud inigualable, con espacios diáfanos y llenos de luz. Sin embargo, a veces tanto espacio abierto puede ser agobiante o que notes que te falta un poco de privacidad en ciertas zonas, como por ejemplo en el dormitorio o el baño.

¿Es tu caso? ¿Te gustaría saber como separar espacios en un loft para que notes cierta independencia entre cada lugar de la tu casa? ¡Claro que se puede! Y de hecho, es mucho más sencillo de lo que te pueda parecer.

A lo largo de este artículo analizaremos y exploraremos una gran variedad de ideas inspiradoras y prácticas, con las que podrás dividir los espacios de tu loft, ¡sin necesidad de hacer obra!

¿Qué es un loft?

Una vivienda tipo loft se caracteriza por ser amplia, diáfana y con pocas o ninguna división interior fija. Es un concepto surgido de transformar antiguos locales industriales, almacenes o talleres en zonas residenciales, manteniendo la estructura original.

Es decir, es una vivienda de concepto abierto, en el que las apenas hay ninguna pared que divida las estancias de la vivienda.  Se caracterizan por:

¿Cómo separar espacios en un loft?

Ahora vamos a ver cómo separar ambientes en un loft, con tips bastante sencillos de aplicar:

¿Qué es un loft?

Cristaleras para las zonas íntimas

Aunque hay a quién le gusta tener el dormitorio como parte del concepto abierto de un loft, muchos prefieren tener un poco de privacidad, sobre todo para cuando reciben visitas.

Sin embargo, es posible que quieras seguir disfrutando de esa sensación de amplitud, aún estando en la cama. Para no perderlo, la mejor opción es poner algunas paredes de cristal.

Con ellas, podrás seguir disfrutando de las increíbles vistas de la calle desde tu cama, pero teniendo esa pequeña privacidad que tanto necesitas. Para controlar la entrada y salida de la luz natural, y que no te moleste al dormir, las cristaleras que harán de paredes pueden opacas e instalar unas puertas correderas de paso de cristal translúcidas que dejen entrar la luz.

Cortinas colgantes

¿No te quieres gastar mucho dinero? Hay un truco muy sencillo que es la instalación de cortinas colgantes en las zonas en las que quieras un poco más de privacidad, como el cuarto de baño o el dormitorio.

Es importante que no sean opacas, para que dejen pasar algo de luz a esas zonas. Si quieres seguir las últimas tendencias, se llevan mucho las cortinas de bambú o con adornos de cristal. Para un loft industrial moderno son ideales.

Biombos

El uso de biombos para separar espacios en las viviendas lleva haciéndose siglos en Japón, y es una práctica que se ha ido extendiendo poco a poco a lo largo de occidente.

¿Lo mejor de todo? Qué existen modelos de muchísimos materiales que encajarán con la decoración de tu loft, como la madera o metal, lisos o con patrones, modernos o más vintage. Los más versátiles son, sin lugar a duda, los biombos japoneses, que son muy sencillos de instalar y sus dibujos son espectaculares. Aportarán muchísimo a la decoración de tu hogar.

Muebles abiertos

Otra práctica muy frecuente es el uso de muebles, especialmente grandes estanterías y librerías, para delimitar los espacios.

Por ejemplo, si quieres que parezca que hay una separación entre la zona del salón y la cocina, puedes colocar la estantería cortando el paso, pero sin la parte trasera. De este modo, el concepto abierto seguirá existiendo, pero no cotará el paso visualmente del resto de la estancia.

Esta misma la puedes usar para un dormitorio, la zona del comedor… Por ejemplo, la puedes poner detrás del sofá, a un lado… Es una opción bastante versátil y que se adapta muy bien a cualquier estilo decorativo.

Creación de un altillo

Aunque esto podría requerir un poco de obra, podría ser una opción que barajar si tienes un loft con un techo muy alto.

De este modo, la zona del dormitorio quedará separada del esto de la casa, consiguiendo esa privacidad e independencia que estas buscando. O, podrías usarlo para crear un cuarto para las visitas, y que tengan un poco de intimidad cuando se queden a dormir en tu casa.

Aprovechar la iluminación artificial

Esta técnica consiste en aprovechar el alumbrado de las lámparas para crear esa sensación de independencia cuando se oculta el sol.

Las lámparas se distribuyen estratégicamente para que cada zona tenga una iluminación única. De este modo, por ejemplo, si estás en el salón y enciendes únicamente esas luces, tendrás la sensación de que es un espacio apartado del resto de la vivienda.

Suelos diferentes o pintar las paredes

Este es un truco que se usa normalmente cuando se quieren delimitar dos espacios que están unidos, como por ejemplo una cocina americana con el salón o el comedor.

Se instala un pavimento diferente, para marcar el final e inicio de cada zona. O, se puede pintar la pared de dos colores distintos. La otra opción es colocar azulejos en la cocina, y que el resto de la pared sea lisa, con ladrillo…

¡Sigue nuestros consejos para no fallar al dividir los ambientes en tu loft!

Con todos los tipos que te hemos dado no tendrás ningún problema para repartir y separar las estancias en tu loft. Pero, deja que te demos algunos consejos extra para que no te cargues la armonía del concepto de loft:

Las claves para tener un loft industrial moderno

Menos, es más

A veces es mejor tener un loft minimalista que uno sobrecargado con un montón de adornos y detalles. Aunque vayas a separar los espacios, intenta no sobrecargarlo, o no te sentirás cómodo.

¿Hacen falta paredes?

Cómo ya hemos mencionado, una opción muy interesante para evitar obras es poner cristaleras en las zonas que quieras conseguir un poco de intimidad.

En el baño, por ejemplo, puedes optar por cristaleras translúcidas con una puerta de madera, o que la pared sea baja, es decir, que no llegue hasta el techo. De ese modo, cuando lo estés usando, seguirás gozando de esa privacidad, pero no parecerá que la pared corta la continuidad del espacio.

¿Industrial o natural?

Generalmente los loft suelen tener una decoración de tipo industrial, es decir, paredes de ladrillo o cemento con un pavimento de mármol, que simule el cemento…

Sin embargo, es un espacio que se adapta muy bien a todas las corrientes decorativas, por lo que puedes tener un loft monderno, contemporáneo, rústico… ¡A tu gusto personal!

Piensa primero en que zonas vas a dividir

En realidad, esto es lo más importante a la hora de separar las estancias en un loft: Decidir que estancias quieres que estén separadas del resto.

Puedes coger los planos, o dibujarlos tú, y hacer separaciones para ver que tal quedaría. Igual basta con unos pocos añadidos para conseguir crear espacios diferentes, sin necesidad de una obra o levantar paredes.

¿Delimitar y separar la cocina del salón? ¡Las mejores ideas!

Para ganar amplitud en las viviendas, sobre todo cuando estas son pequeñas, o simplemente por gusto, es normal integrar la cocina en el salón. Esto es lo que comúnmente se conoce como comida americana. Sin embargo, a veces surge la necesidad de delimitar estas dos zonas, para crear un ambiente diferenciado.

¿La razón? Queremos ganar en funcionalidad y que haya un límite entre ambas zonas, aunque compartan el mismo espacio. Para esto, existen muchas soluciones creativas y prácticas, sin necesidad de hacer grandes reformas: Elementos arquitectónicos ligeros, piezas de mobiliario estratégicamente ubicadas, recursos decorativos ingeniosos… ¡Las opciones son muy variadas!

A lo largo de este artículo vamos a explorar una gran variedad de ideas y soluciones para separar la cocina americana del salón, analizando desde las opciones más sencillas y económicas a propuestas con un mayor impacto visual para que puedas separar la cocina del salón.

¿Qué tipo de separación quieres?

Lo primero de todo, es decir el tipo de separación que quieres para tu cocina y salón.

Delimitación de las zonas

La primera opción es una de las más económicas, y es delimitar las zonas con algún objeto u accesorio. Por ejemplo, colocar una isla en la cocina, que indicará el fin de esta y el principio del salón-comedor.

También se puede hacer utilizando un pavimento diferente para cada espacio, o con algún elemento decorativo como una alfombra grande que cubra la zona del sofá-comedor.

Cubrir parcialmente la zona

Otra opción podría ser con un pequeño muro que separe ambas zonas, pero este no cubriría toda la pared. Dejaría una zona de paso para poder desplazarse cómodamente entre ambas estancias.

Esta es una buena ide para cuando se quiere conseguir privacidad en ambas estancias, sobre todo cuando hay reuniones familiares o con amigos.

Las mejores ideas para separar una cocina y salón

¿Sigues sin tener claro que tipo de separación quieres? En ese caso, ¡seguro que te inspiramos con alguna de estas ideas!

¿Cómo puedes separar una cocina del salón?

Puerta corredera de paso

Supongamos que no quieres derribar del todo el muro que hay entre la cocina y el salón, pero, aún así, te gustaría que ambos espacios pareciese que estuviesen unidos. ¿Qué es lo que puedes hacer?

En estos casos, lo mejor es una puerta corredera de paso. Es un kit en el que se instala un sistema para que puedas desplazar la puerta cómodamente, sin hacer apenas esfuerzo. De este modo, cuando la puerta esté abierta, el espacio fluirá, dejando ver la cocina y el salón.

¿Cuándo quieras un poco de privacidad? Solo tendrás que cerrar la puerta y listo.

Apertura sin puerta

Como hemos mencionado anteriormente, la otra opción es no derribar el muro del todo, dejando una pequeña parte para que se note la diferenciación de espacios.

Dejarás el espacio suficiente para que podáis pasar sin problemas, sin colocar la puerta. O, si quieres ponerla, sigue el consejo que te hemos dado antes y pon una puerta corredera de paso.

Puertas acristaladas

El cristal siempre es una opción ganadora para separar la cocina del salón sin pared. ¿Por qué? Te permite dividir ambos espacios, pero sin reducirlo.

Al ser un material transparente, podemos cerrarla en el momento de cocinar, pero sin reducir la sensación de amplitud, gracias a que la luz que entre del salón penetrará por los cristales.

Si te preocupa que aún así parezca que le está robando demasiado a ambas zonas, puedes elegir unas puertas correderas de paso de cristal. Ábrela cuando sea necesario y ciérralas para poder cocinar sin molestar a los que estén en el salón.

Una isla en la cocina

El uso de la isla como elemento divisorio entre la cocina y el salón es muy frecuente, sobre todo en Estados Unidos.

Hay quienes la unen a una pequeña mesa, para usarla para el desayuno o comer. También se puede colocar en horizontal, para que visualmente todo fluya desde la cocina al salón y a la inversa. Aunque, esta última opción, solo la aconsejamos para salones con cocina americana que sean grandes.

Mueble abierto

Otro elemento usado muy frecuente es un mueble, como una estantería, que sea alta, ancha y, sobre todo, abierta. De este modo, a través de los huecos podremos ver la cocina y a la inversa. Es muy usado, sobre todo, en la decoración minimalista y moderna.

Columnas

No es tan frecuente, pero sí que hay quién coloca una columna entre ambas zonas, para que sirva como elemento diferenciador. Por ejemplo, que la zona del salón tenga un techo un poco más bajo, apoyado en las columnas.

Pintar las paredes de diferente color

¿No te quieres gastar mucho dinero? Pues hay una forma de dividir la cocina del salón con poco presupuesto: Pintar las paredes de cada color.

En lugar de azulejos, puedes optar por una cocina con paredes lisas, y pintarlas de un color diferente al salón. De este modo, visualmente, ambos espacios estarán bien separados.

Trucos para separar la cocina del salón

Un biombo o una cortina

Otra opción bastante económica, y sobre todo si quieres evitar obras, es colocar un biombo o una cortina (solo si las estancias están medio cubiertas) entre ambos espacios.

¿Qué debes evitar al separar tu salón de la cocina?

Con todas las ideas que te hemos dado no debería tener problemas para dividir los espacios entre la cocina y el salón. Pero, por si acaso, permítenos darte algunos consejos extra:

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